¿Qué son las habilidades sociales?

Hay multitud de definiciones que hablan sobre qué son las habilidades sociales. Y todas ellas son igual de válidas, ya que, como especie, somos sociales por naturaleza. Por lo tanto, este tipo de habilidades están presentes en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. En definitiva, podemos llamar habilidad social a cualquier comportamiento que nos permita desempeñarse de forma adecuada ante los demás. Son formas de comunicación tanto verbal como no verbal. Normalmente, son conductas que pretenden conseguir un objetivo, aunque no siempre este objetivo es consciente, ya sea defender nuestros derechos, mostrar asertividad a la hora de expresar nuestras emociones y sentimientos o simplemente caer bien a alguien, hacer amigos o encajar en un grupo.
Además, las habilidades sociales implican una serie de comportamientos o formas de comunicación que se relacionan directamente con la capacidad de tener éxito en la vida, entendiendo el éxito en diferentes aspectos como la vida personal, profesional e incluso la propia salud.

«Lo que realmente importa para el éxito, carácter, felicidad y logros vitales es un conjunto definido de habilidades sociales, no solo habilidades cognitivas que son medidas por tests convencionales de coeficiente intelectual»

Daniel Goleman.

Podemos decir entonces, que las habilidades sociales son esenciales en prácticamente cualquier escenario de nuestro día a día. Es cierto que hay personas que poseen una serie de buenas habilidades sociales de forma casi innata, sin embargo, lo más importante, es que son habilidades que cualquier persona puede aprender, desarrollar y potenciar con la práctica.

¿Cómo pueden afectar las habilidades sociales en las diferentes etapas del desarrollo?

Como hemos dicho anteriormente, somos seres sociales, por lo tanto, las habilidades sociales nos afectan en todas las etapas de nuestro desarrollo, es decir, tanto en la etapa infantil, como adolescente y adulta. A continuación, explicaremos brevemente cómo puede afectar negativamente la falta de habilidades sociales en cada etapa. También veremos qué cosas se pueden trabajar o mejorar en este aspecto desde el punto de vista del psicólogo clínico.

Habilidades sociales niños

Etapa Infantil

Durante esta etapa, sobre todo, en edades muy tempranas, las habilidades sociales no son algo especialmente relevante, ya que los vínculos más fuertes se generan con los progenitores. Sin embargo, en el rango entre los 5-8 años empiezan a tomar más relevancia en la vida social del niño. Observamos como en la etapa escolar se empiezan a cambiar las cosas dentro de clase. Los niños se dividen y forman los primeros pequeños grupos de amigos en función de sus intereses, sus formas de interactuar o sus necesidades. En esta etapa, una falta de habilidades sociales puede llevar a que los niños se queden aislados, es decir, no sean capaces de adaptarse a las normas sociales que pueda tener un grupo de su edad. A veces, puede deberse a otras variables, pero normalmente, las habilidades sociales juegan un papel importante. Es bueno para el niño aprender a comunicarse con sus iguales, respetar sus espacios, respetar normas de comportamiento o entender cómo funciona un grupo en el que cada uno tiene sus necesidades. En todo ello las habilidades sociales juegan un papel importante.

Habilidades sociales adolescentes

Etapa Adolescente

Durante esta etapa, las habilidades sociales van a influir de una manera muy directa tanto en la personalidad del adolescente como en su rendimiento escolar. Es un periodo de muchos cambios. El paso del colegio al instituto implica un cambio en los círculos sociales que se han mantenido hasta ahora, toca hacer nuevos amigos o adaptarse a los cambios que están sufriendo amigos que teníamos desde que éramos niños. Estos cambios implican diferentes formas de pensar, cambios en la personalidad, aficiones, etc. Que experimentan tanto ellos como sus iguales. Una escasa habilidad social, puede llevar a que la persona sea incapaz de gestionar todo esto, y por lo tanto, quedé aislado dentro del grupo escolar. A veces esto genera un impacto importante en la autoestima del alumno, llevando así a tomar decisiones que no son buenas para él/ella, incluso hasta el punto de llegar a afectar en su salud o rendimiento escolar. Si observamos cualquier instituto, podemos comprobar que la mayoría de fracasos escolares ocurren entre los 14 y 15 años. Sin duda, es la franja de edad en la que se acumulan más “repetidores”. Curiosamente, esta edad coincide con todos los cambios importantes de los que estamos hablando a nivel social. Es por ello, que desde la psicología clínica pensamos que a partir de los 12 años entramos en una etapa clave para hacer hincapié en trabajar las diferentes habilidades sociales.

Habilidades sociales adultos

Etapa Adulta

La etapa adulta es bastante diferente a las anteriores, pero no por ello menos importante en cuanto a la importancia de las habilidades sociales. Muchos de los problemas que se han gestado en la adolescencia continúan existiendo en esta etapa. Incluso la falta de habilidades sociales en etapas anteriores, ha podido influir en patologías que se han acabado desarrollando en la etapa adulta. Observamos pues, que las personas que acuden a clínica por problemas como la depresión, la ansiedad, inseguridad, problemas de autoestima, problemas de pareja y un largo etc. A menudo tienen en común una gran falta de habilidades sociales. ¿Y cómo se explicaría esto desde la postura del psicólogo clínico? Como hemos visto en la introducción, las habilidades sociales influyen en gran medida en el “éxito en la vida”. Son la base de las relaciones grupales, sin importar el núcleo social en el que nos movamos, ya sea amistad, pareja, trabajo, familia, ocio, etc. Cuando alguien tiene habilidades para tener unos núcleos sociales sanos, experimenta lo que los psicólogos llaman factores protectores. Estos factores protectores, nos ayudan de una forma indirecta, a que cuando atravesemos una mala racha, o una crisis personal, tengamos mecanismos de defensa en los que apoyarnos y descargar todas esas vivencias que generan emociones negativas y estrés. Las personas con pocas habilidades sociales, generalmente no suelen tener tantos núcleos sanos en los que apoyarse, normalmente tienen muy pocos amigos o solamente se apoyan en su pareja. Por lo que si alguno de estos pilares también falla, o no funciona de forma saludable, puede propiciar la aparición de cuadros patológicos como los que hemos comentado.

Psicólogo clínico habilidades sociales

¿Cuál es el papel del psicólogo clínico en todo esto o cómo puede ayudarme?

El papel del psicólogo en todas estas etapas es evaluar cuales son los núcleos a reforzar en el cliente. Ya sea pareja, amigos, ocio, trabajo, etc. Y en función de esto, valorar qué habilidades sociales puede necesitar la persona que hace la demanda. Una vez pasado el proceso de evaluación se deberían empezar a trabajar las habilidades sociales necesarias para mejorar en esos ámbitos sociales. Siempre es importante empezar por habilidades sociales básicas y fáciles de manejar, para pasar poco a poco a otras habilidades sociales que requieren de mayor control emocional para llevarlas a cabo. Como por ejemplo, la asertividad. A menudo para trabajar las habilidades sociales más complejas es necesario apoyarse en otras técnicas enfocadas a una buena gestión emocional y cognitiva. Si no se trabaja adecuadamente, es difícil avanzar y esperar buenos resultados cuando se ponen en práctica ciertas habilidades sociales.
Por otro lado, cuando hablamos de psicología clínica y habilidades sociales, no simplemente hablamos de personas con dificultades sociales o patologías asociadas. Como hemos dicho, las habilidades sociales se asocian al “éxito en la vida”. Es por ello, que la psicología positiva juega un papel importante en este aspecto. Y se está observando, que cada vez más a menudo, acuden a consulta clientes que no tienen ningún tipo de problema. Simplemente pretenden mejorar sus habilidades sociales para tener un mayor éxito en su carrera profesional o en sus círculos sociales. En este aspecto, la psicología clínica también es una herramienta indispensable para el crecimiento personal y el éxito.

Newsletter.

Recibe nuestras noticas al instante.

Gracias por tu mensaje. Ha sido enviado.
Hubo un error al intentar enviar su mensaje. Por favor, inténtelo de nuevo más tarde.

Consulta personalizada.

Llámanos 964 515 412

Contacto

Responderemos con la mayor brevedad prosible.